Un diferencial es el elemento mecánico que permite que las ruedas derecha e izquierda de un vehículo giren a velocidades diferentes, según éste se encuentre tomando una curva hacia un lado o hacia el otro.
Cuando un vehículo toma una curva, por ejemplo hacia la derecha, la rueda derecha recorre un camino más corto que la rueda izquierda, ya que esta última se encuentra en la parte exterior de la curva. Antiguamente, las ruedas de los vehículos estaban montadas de forma fija sobre el eje. Este hecho significaba que una de las dos ruedas no giraba bien, desestabilizando el vehículo. Mediante el diferencial se consigue que cada rueda pueda girar correctamente en una curva, sin perder por ello la fijación de ambas sobre el eje, de manera que la tracción del motor actúa con la misma fuerza sobre cada una de las dos ruedas.
Es un mecanismo que se utiliza en los cambios automáticos en sustitución del embrague, y realiza la
conexión entre la caja de cambios y el motor. En este sistema no existe una unión mecánica entre el
cigüeñal y el eje primario de cambio, sino que se aprovecha la fuerza centrífuga que actúa sobre un fluido
(aceite) situado en el interior del convertidor.
Consta de tres elementos que forman un anillo cerrado en forma toroidal (como un "donuts"), en cuyo
interior está el aceite. Una de las partes es el impulsor o bomba, unido al motor, con forma de disco y
unas acanaladuras interiores en forma de aspa para dirigir el aceite. La turbina tiene una forma similar y
va unida al cambio de marchas.
En el interior está el reactor o estator, también acoplado al cambio. Cuando el automóvil está parado, las
dos mitades principales del convertidor giran independientes. Pero al empezar a acelerar, la corriente de
aceite se hace cada vez más fuerte, hasta el punto de que el impulsor y la turbina (es decir, motor y
cambio), giran solidarios, arrastrados por el aceite.
Torque
o par motor, es algo que se lee mucho en las fichas técnicas de los
autos, pero es un dato no menor, casi tan importante como la misma
potencia. Contamos de qué se trata .
Muchos,
asocian la potencia directamente con el torque, pero la verdad, es
que poco tienen que ver una con la otra. Físicamente, la potencia se
puede definir como una cierta cantidad de trabajo en un determinado
tiempo. Con palabras más básicas, un ejemplo, es la capacidad de
mantener la velocidad de forma constante.
Torque
(par motor o momento de fuerza como también se conoce), es una
capacidad de desarrollar fuerza por parte del sistema motriz. En este
caso, más que una capacidad propia del motor, es una capacidad del
conjunto motriz, ya que podemos aumentar el torque disponible, con
recursos externos al motor.
Un
ejemplo simple
Les
pondré un ejemplo muy simple. Un camión, comúnmente, no tiene
tantos caballos de potencia como un auto deportivo.
Un
camión “X” tiene una potencia de 300 hp y más de 1.000 Nm de
torque máximo… un deportivo “X” tiene 330 hp y sólo 360 Nm de
torque máximo. Esta comparación, en palabras simples, da a entender
que el camión, tiene mucha más capacidad de mover grandes
cantidades de peso y una buena capacidad de mantener velocidad con
esa potencia.
Por
el contrario, el deportivo no tiene tanta capacidad de mover peso y
esos caballos, le permiten mantener velocidad. La gran diferencia
entre ellos, es el peso, el deportivo es más rápido por pesar una
fracción del camión, pero si pusiéramos los dos motores bajo las
mismas condiciones de peso, el motor del camión tendría más
capacidad de recuperación en velocidad, sería más económico y
podría acelerar más rápido, por su gran facilidad para mover
cargas.
En
resumen, el torque es un dato que nos ayudará a entender la
facilidad con la que el motor puede mover el vehículo, con o sin
carga dentro del mismo. Un mayor torque se puede traducir en un
porcentaje de economía de combustible, ya que el motor se debe
esforzar menos para lograr las prestaciones que uno necesita.